
Cuando no sabés a donde vas, cualquier camino puede servir. Dan miedo los cruces de caminos, da miedo partir, da miedo volver. Las preguntas, las respuestas..dan miedo. Pero es necesario no tenerle miedo a partir, ni a volver; porque estamos en una encrucijada de caminos que parten y que vuelven. Si no sabemos hacia donde ir hay que dejarse llevar por el viento-